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domingo, 1 de julio de 2012

España es una leyenda del fútbol mundial




Por: josé manuel cuéllar / kiev (ucrania)
Fuente: ABC.ES

Hay partidos que llegan pintados en la cara. Veías el pasillo del vestuario y los italianos tenían el rostro desencajado, pálido cual Gioconda pero sin sonrisa. La sonrisa era de Piqué, bromeando con el árbitro al que hacía sonreír (poco le valió luego por cierto). Los italianos llevaban la tensión en el rostro y denotaban miedo, miedo oculto, del que se enfrenta al maestro que quieren imitar. [Narración: Así hemos contado el partido]

Y salieron. Fue increíble. Una exhibición en veinte minutos de auténtica magia española. Pocas veces, o ninguna, se vio algo igual. Xavi se plantó en el medio campo y cogió el encuentro, lo dobló en varias partes, se lo puso debajo del brazo y se lo llevó a su casa. Nadie más vio el partido, al menos de los italianos, durante esos veinte minutos maravillosos. [Estadísticas el partido en números]

Corrían los italianos como posesos, ordenadísimos, pero sufriendo como perros hambrientos los pobres. Chiellini en la izquierda fue un coladero tremendo. Arbeloa, advertido de que es un central reconvertido, subió una y otra vez y lo mató, lo mató a carreras, a pases, a desdobles. Estaban los italianos con el rostro amoratado, entrando los españoles por todos lados, con la daga afilada, afiladísima, de punta asesina, en cada pase interior. Los de Prandelli achicaban agua como podían hasta que Chiellini reventó, reventó de asfixia, de agobio, de ver el balón y no tocarlo. Le entró Cesc por ese lado y el central-lateral se rindió, se cayó derrumbado como un fardo. Fabregas entró hasta la cocina y el pase de la muerte fue de la muerte pero de verdad. Llegó uno de los enanos, Silva, como podía haber sido cualquiera en ese rondo continuo, y la clavó de cabeza en la red.

El estadio, rojo rojo hasta la bandera, estalló de júbilo, no se sabe si por el gol o por el fútbol realizado. Probablemente por lo último porque todo era de tal belleza que en las gradas se veían lágrimas de emoción, de éxtasis. Una gozada. El mejor fútbol nunca visto.

Y se paró. Al menos se frenó. Italia es Italia, regia, orgullosa, con gente de valía, caballeros que mueren de pie. Y Chiellini, roto, se fue al vestuario. Malo para España. Salió Balzaretti, que es un lateral de verdad, no un remiendo o un parche. Italia, claro, dejo de caer con las botas puestas, y se adelantó con todo, con el recién incorporado subiendo tanto que apoyaba a la medular y equilibraba ese roto que los españoles estaban haciendo con unas tijeras de poder árboles.

Se puso a prueba entonces la otra virtud de España: la defensiva. Y Casillas, que no es Buffon, por mucho que los listos que se creen que han inventado esto se lo crean. Casillas hace milagros. Buffon no. Todo lo que creó Italia, a fuerza de rabia y destellos de talento, lo anuló la buena zaga española y si no Casillas, que lo rebotó todo, como si fuera un frontón. Aparecía Cassano, pero no Balotelli, que parecía un fantasma haciendo amagos sin mover un centímetro a nadie. Brindis al sol.

Ese ligero acoso duró poco tiempo. Dos contras rojas volvieron a meter el miedo en el cuerpo italiano. Un metro atrás y el balón ya era español otra vez. En cuanto Xavi entró de nuevo en el carrusell, la soga apretó de nuevo el castigadísimo cuello azurro. Al borde del descanso, el cerebro español condujo el balón en la frontal italiana, hizo una pausa y a su lado pasó como una centella Jordi Alba, que es un meteoro en acción. Sobrepasó a la zaga italiana y en el momento justo Xavi se la puso de cine, justito al espacio para que llegara y reventara a Buffon y a toda Italia.
Todo a favor

La defunción italiana la aplazó un árbitro cagón e inepto, que se tragó unas manos de Bonucci clarísimas. A España le dio igual. Siguió a lo suyo. Di Natale había salido por Cassano, dando cancha y mordiente a una Italia que no se rendía nunca. Pegaba Italia con todo, pero no podía con Casillas y en cada contra Xavi les mataba en cada jugada, amenazando con liquidar el partido.

Hubo arreones de la azurra, pero no tenían la magia ni la determinación del rival. Iban poniendo el alma y la vida en cada ataque, valientes porque cada llegada arriba era una amenaza en su espalda, a punto de quebrarse por completo. Todo se puso negro, negro para Prandelli cuando Motta se rompió, por completo. El isquio se quebró en mil pedazos y los italianos habían hecho los tres cambios en busca de un milagro que cada vez era más y más lejano. Italia se quedaba con diez, pero seguía atacando, buscando algo que le diera oxígeno.

Si con once a los italianos les costaba un horror avanzar, con diez ya apenas tuvieron opción. España se arremangó para coger el balón y tocarlo setecientas veces, haciendo un rondo continuo que hacía que los italianos echaran los pulmones por la boca, totalmente derrengados, persiguiendo sombras, y en un momento dado, zas, pase al hueco y fin de la historia. Había salido Pedro y aquello olía a victoria de lujo.

El final, como todo el partido en sí, fue una respuesta contundente a los que acusan a España de aburridos. Aburridos ellos porque la exhibición de los de Del Bosque fue de tal lujo que quedará grabado en la memoria de todos. Xavi coronó su excelsa actuación con un pase de gol formidable para que Torres pusiese un broche de oro al partido.

En el final, la conexión inglesa destrozó a los italianos, que ya no quisieron más. España logra el trébol, algo que ninguna selección consiguió nunca jamás. Hasta este día histórico.

sábado, 3 de julio de 2010

Alemania fulmina con fuerte goleada a Argentina por 4-0

alameniaargentinaCIUDAD DEL CABO, Sudáfrica.- Alemania fulminó este sábado a Argentina, la goleó con toda la contundencia con la que venía ganando la albiceleste, puso al descubierto las miserias del equipo de Diego Maradona y, de paso, demostró al mundo que no es un candidato casual al Mundial de Sudáfrica sino un favorito serio.

Como hace cuatro años, Argentina cayó en cuartos y ante el mismo rival. Pero entonces lo hizo en la tanda de penaltis y ahora bajo una tormenta de goles germanos.

Por quinto Mundial consecutivo, Argentina cae ante una selección europea y lo hace un día después de que perdiera Brasil frente a Holanda en la misma ronda, poniendo en duda el presunto dominio futbolístico de Latinoamérica.

Los germanos se cuelan entre los cuatro mejores del mundo tras haber dejado de lado a dos de las favoritas, primero a Inglaterra y luego a una Argentina que no conocía la derrota, que venía dejando muestras de contundencia ofensiva y ambición.

►LEA: Argentina llora la eliminación del Mundial

El equipo de Maradona perdió porque se enfrentó a un rival más serio, que sacó partido de todas las carencias que hasta ahora habían quedado tapadas por su contundencia ofensiva, por la potencia de su delantera, auténtica dinamita que había desarbolado a todos sus rivales sin necesidad de orden táctico, de disciplina.

Pero contra Alemania eso no fue suficiente. Las estrellas albicelestes no brillaron. Messi anduvo menos presente y el equipo se derrumbó como un castillo de naipes, como un gigante con los pies de barro. Cuando falló la pegada, no había nada para suplirlo.goleadaalemaniaargentina

Perdió un partido que se puso cuesta arriba desde el minuto 3, cuando Müller, el joven jugador que hace cuatro meses Maradona había confundido con un recogepelotas y que ya lleva cuatro tantos en este Mundial, anotó el primero de la tarde en el minuto tres. No obstante, Muller no marcará en las semifinales, porque vio una amarilla que le impedirá jugar esa ronda.

El marcador en contra pesó como una losa. Argentina descubrió una situación inédita, desconocida para un equipo acostumbrado a remar a favor de corriente, arriba en el marcador y no a verse con prisas, urgencias y obligaciones.

En ese contexto nada funcionó. El equipo empujó con brío, con el corazón que tanto les ha pedido su seleccionador, pero sin orden. Fue una ofensiva apasionada pero tan ineficaz como contundentes habían sido las de los partidos anteriores.

Quien más lo intentó fue Ángel di María, el mejor de su equipo, el más activo en la incorporación al ataque, más acertado que en los partidos anteriores. Dejó en el césped su mejor versión, tanto cuando comenzó por la izquierda,su puesto natural, como cuando se desplazó a la derecha para buscar soluciones al marcador en contra.

Messi apareció menos, perdido en la maraña alemana, obligado a bajar a buscar el balón muy lejos de la portería, donde no se puede ser letal, donde su magia pierde poder y su influjo en el juego es menos determinante.

Tévez le puso genio pero poco más e Higuaín participó menos en el juego.

Fue poca la propuesta argentina. Media docena de jugadas que apenas llegaron a despeinar la tela tejida por Joachin Löw.

tristezadeargentinaLo intentaron desde lejos pero sin fuerza, trataron de entrar en el área pero sin acierto. Se estrellaron una y otra vez. Y Messi no aparecía.

Impotente, sin respuestas, Argentina se conformó con dominar pero sin crear grandes ocasiones, mientras Alemania acechaba, aguardaba en sus cuarteles de invierno a que la albiceleste dejara sus huecos.

Los tuvo la "Mannschaft", que volvió a demostrar que a la contra es una máquina bien engrasada. Pudo marcar Klose tras una brillante jugada de Müller. Y el propio Müller a pase de Lahm.

Sus ocasiones eran más claras que las argentinas, pero la intensidad la ponían los albicelestes.

En el segundo tiempo buscaron más el gol, con más ahínco, pero con el mismo desacierto. Su empuje rompió el partido, lo hizo de ida y vuelta, sin rumbo, a la merced de cualquiera, un correcalles sin sentido que dejó los minutos más atractivos y emocionantes.

Del intercambio de golpes salió beneficiada Alemania, la que tenía un poco más de orden y clarividencia.

En el minuto 68 Müller demostró que está enchufado en el Mundial y, desde el suelo, acertó a servir a Podolski que se internó en el área para centrar a un Klose que marcó libre de marca.

El segundo tanto acabó por quebrar a Argentina. Sólo quedaba la heroica, lanzarse a por todas a la desesperada. Pero Alemania no dio tiempo a Argentina a preparar la respuesta. Siete minutos más tarde Schweinsteiger dejó sentados a cuantos defensas albicelestes le salieron al paso y sirvió para que Friedrich sentenciara el encuentro.alegriaalemania

Todavía tuvo tiempo de marcar el cuarto Klose en otra jugada al contragolpe, lo que le deja a las puertas de ser el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales.

Era la sentencia a una selección argentina que sucumbió de alto, con estrépito, desarbolada por un equipo ordenado que se mete entre los cuatro mejores del mundo y presenta su candidatura a más, nadie sabe a cuanto más, porque su juventud llena de incertidumbre su suerte.

A tanto como aspiraba hasta ahora la Argentina de Maradona, que vio como sus estrellas dejaban de brillar el día más necesario.

lunes, 28 de junio de 2010

Brasil inscribe su nombre en cuartos de finales y despide a Chile

goldebrazilfabianoJOHANNESBURGO, Sudáfrica (EFE).- Brasil devolvió a casa a Chile, como ocurrió hace doce años y un día en una idéntica fase de octavos de Mundial, y se matriculó para enfrentarse a Holanda este 2 de julio en la instancia de los ocho mejores de Sudáfrica 2010 gracias a la goleada este lunes por 3-0 con las firmas de Juan, Luis Fabiano y Robinho.

La selección chilena no tuvo más margen de acción que los primeros 30 minutos, lapso en que expuso sus pretensiones con finos toques rápidos, asimiló con orden las escaramuzas promovidas con remates a distancia por Luis Fabiano, Gilberto Silva y Kaká, y hasta se solazó con la salida de casillas del astro del Real Madrid.goldebrazilaholanda

Sin opciones claras hasta entonces, salvo el remate de Gilberto Silva que obligó a Claudio Bravo a volar para desviar el 'jabulani' al córner, la paciencia de los brasileños comenzó a crisparse y Kaká se llevó una cartulina amarilla por una falta sobre Arturo Vidal, la tercera que recibe en el Mundial, del que se perdió la tercera jornada por suspensión.

Pero en apenas tres minutos cambió la historia del partido en el estadio Ellis Park, de Johannesburgo, y en el segundo tiempo, aunque Brasil levantó el pie del acelerador, se revistió de paciencia para hacer daño sin esfuerzo, pero con bellas pinturas, como la jugada individual de Ramires que terminó con el pase para la puntilla de Robinho.

El jugador del Manchester City se consolidó como la 'Bestia negra' de la Roja al completar siete goles en los seis partidos que ha jugado Brasil contra Chile en la 'era Dunga', que comenzó a mediados de 2006.

A los 35 minutos, el equipo verde-amarillo hizo valer su mayor talla física e inclinaron la balanza con un cabezazo de Juan a la salida de un córner despachado por Daniel Alves.

El zaguero central del Roma levantó su vuelo entre un escudo que montaron Lúcio y Luis Fabiano, y en su salto hizo ver diminuto a Pablo Contreras e impotente a Bravo.

Terminó el drama para Brasil.

Chile perdió el compás, desajustó sus marcas y sus rivales encontraron espacios para ganar centímetros a sus custodios partir al ataque en velocidad con el balón atado a las botas.

Fue lo que ocurrió cinco minutos después al ganar Kaká un salto y pasar el balón a Robinho por la banda izquierda. De nuevo el balón a Kaká que sorprendió con su arrancada y éste, con precisión de reloj suizo, lo filtró a Luis Fabiano entre los zagueros, que se quedaron parados pidiendo una posición irregular.

El del Sevilla no se importó con el reclamo, avanzó, desbordó en un baldosa al guardameta del Real Sociedad y fijó el 2-0, el tercero de su cuenta en el Mundial de Sudáfrica.

El trío Kaká, Robinho y Luis Fabiano volvía a levantar vuelo en un partido que pareció no calzarles en principio.

brazilcelebraChile, que hoy debió acomodarse a las bajas de sus zagueros Waldo Ponce y Gary Medel por sumar dos tarjetas amarillas, y del centrocampista Marco Estrada por expulsión, completó su sexta derrota en igual número de partidos desde que Dunga sucedió en julio de 2006 a Carlos Alberto Parreira.

Los de Carlos Caetano Bledorn Verri 'Dunga' marcaron 23 goles y encajaron apenas tres.

Brasil, que hoy jugó con una zona medular modificada por la salida de Felipe Melo y Elano y el ingreso de Ramires y Daniel Alves, aprovechó el tramo final para probar por primera vez a Kléberson en sustitución de Kaká, a Nilmar por el 'Fabuloso' Luis Fabiano, y de Gilberto, en posición defensiva, por Robinho.

Entre tanto, ni la entrada de Jorge Valdivia, Rodrigo Millar y Rodrigo Tello lograron dar más punzada a un equipo que terminó chocando con una defensa rocosa.

Cuatro mundiales atrás, la cita en octavos de final de chilenos y brasileños fue en el Parque de los Príncipes de París, el 27 de junio de 1998, y el desenlace favoreció por 4-1 al país que ha sido campeón cinco veces.tristezadechile

En los 66 enfrentamientos que han protagonizado ambas selecciones, Chile acumula ahora 47 derrotas, 12 empates y sólo 7 victorias. Brasil ha sido el único equipo frente al que no ha sumado ni un sólo punto en la fase de clasificación sudamericana para este Mundial.

domingo, 27 de junio de 2010

Argentina vence a México 3-1 y se sitúa en los cuartos de final


Luis Miguel Pascual
Johannesburgo

Un error arbitral, un regalo del defensa mexicano Ricardo Osorio y una genialidad de Carlos Tévez sirvieron a Argentina para derrotar a una inocente selección de México (3-1) y situar a los de Diego Maradona en los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica.

Serán los décimos que disputará la albiceleste, que se medirá a Alemania en una reedición de las finales del 86, la última que ganó Argentina, y la del 90, que ganaron los germanos, ambos equipos encabezados en el campo por el actual inquilino de su banquillo.

Argentina logró la clasificación en un partido en el que se llevó un premio demasiado grande ante una México que le plantó cara, que le dio la batalla en todas las trincheras del campo, pero que pecó de falta de maldad a la hora de buscar la portería adversa.

La albiceleste volvió a mostrar que su potencia de golpeo ofensiva es un arma temible que oculta las carencias que pueda tener el equipo en otras líneas.

Veinte goles encajados en los siete últimos encuentros, diez de ellos en el Mundial, son una estadística demoledora para quienes sacan pegas a un equipo acusado de no defender bien, pero cuya portería sólo ha sido perforada en dos ocasiones.

Unas cifras que muestran que la Argentina de Maradona es puro ataque y que, con eso, buscará la final del Mundial.

Frente a la candidez mexicana triunfó la picardía argentina, que sacó un máximo rendimiento a sus escasas acciones, aprovechó lo poco que tuvo para llevarse una goleada excesiva, demasiado premio a su juego, excesivo castigo a la implicación de la "Tri".

Los de Javier Aguirre podrán incluso sentirse damnificados de un clamoroso error arbitral, que concedió el primer tanto a Carlos Tévez pese a que estaba en fuera de juego cuando remató de cabeza el tanto.

Esa jugada cambió el signo de un partido que hasta ese momento estaba equilibrado, por no decir algo inclinado del lado mexicano.

Fueron los verdes los que habían dispuesto hasta ese momento de las mejores ocasiones. Carlos Salcido estrelló un balón en el larguero a los 8 minutos y Andrés Guardado rozó el palo derecho de Romero al siguiente.

Los avisos de México mostraban que sobre el terreno Argentina tenía por primera vez en el Mundial un rival temible, un adversario capaz de hacer sombra al equipo que se viene paseando por Sudáfrica.

Pero a poco que los de Maradona tomaron aliento, que Lionel Messi comenzó a hacer acto de presencia, el peligro cambió de lado. Y frente a los amagos verdes llegaron los golpes albicelestes.

Como de costumbre el rosarino estuvo en el origen del primer tanto, gracias a una asistencia magistral a Tévez, que se estrelló con Pérez. El balón rebotado cayó en las botas de Messi, que le saca provecho a todo y que se inventó una vaselina a la cabeza de Tévez.

En fuera de juego el atacante del Manchester City envió el balón a la red. El asistente no levantó la bandera y el árbitro concedió el tanto.

La repetición en las pantallas gigantes del estadio sembraron la duda en el asistente, que avisó al árbitro de su posible error. Pero el italiano Roberto Rosetti no cambió su decisión y el tanto subió al marcador.

Las protestas y verse abajo en el marcador sacaron a México del partido. Márquez vio una amarilla y el equipo, hasta ese momento bien plantado en el campo, se desdibujó.

Fruto del desconcierto mexicano fue el segundo tanto albiceleste, nacido de un error de Osorio, que dejó el balón franco a Higuaín, que esquivó a Pérez y marcó su cuarto tanto en el Mundial, lo que le eleva a lo más alto de la clasificación de anotadores.

Argentina se marchó a los vestuarios encantada de la recompensa obtenida con tan poco esfuerzo y México agraviado por verse con tantos rasguños inmerecidos. La frustración mexicana se transformó en pelea a la entrada de los vestuarios.

La salida de Pablo Barrera por Adolfo Bautista en el descanso dio más profundidad a la "Tri", que abrió el campo por la banda izquierda y dio trabajo a la defensa albiceleste.

Pero México siguió adoleciendo de falta puntería y, cuando parecía que podía poner en peligro a la defensa argentina se encontró con un tercer mazazo, otro golpe directo nacido de la nada, de una genialidad de Tévez, que en la medular del área se revolvió para sacar un potente derechazo que encontró la escuadra de Pérez.

El partido estaba sentenciado y Argentina se dedicó a contemporizar mientras México agonizaba en su propia impotencia.

Tuvo que venir un arreón de Javier "Chicharito" Hernández, una jugada de fuerza y talento, una internada en el área que culminó con un fuerte disparo ante el que nada pudo hacer Romero.

Méxicó marcó el tanto de la honra y poco más pudo hacer. Le faltó la pujanza ofensiva que derrocha a raudales Argentina.

Ficha técnica
3 - Argentina: Sergio Romero; Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze; Maxi Rodríguez (Javier Pastore, m.87), Javier Mascherano, Ángel di María (Jonás Gutiérrez, m.79); Carlos Tévez (Sebastián Verón, m.69), Lionel Messi, Gonzalo Higuaín

1- México: Óscar Pérez; Efraín Juárez, Ricardo Osorio, Francisco Rodríguez, Carlos Salcido; Giovani dos Santos, Gerardo Torrado, Rafael Márquez, Andrés Guardado (Guillermo Franco, m.61); Adolfo Bautista (Pablo Barrera, m.46); Javier Hernández

Goles: 1-0, m.26: Tévez; 2-0, m.33: Higuain; 3-0, m.52: Tévez; 3-1, m.71: Hernández

Árbitro: Roberto Rosetti (ITA), amonestó al mexicano Márquez.

Incidencias: Encuentro de octavos de final del Mundial de Sudáfrica disputado en el Soccer City de Johannesburgo ante unos 85.000 espectadores.

lunes, 21 de junio de 2010

Luis Fabiano ayuda con doblete a clasificación de Brasil que goleó 3-1 a Costa de Marfil





AP
Johannesburgo

El "Fabuloso" Luis Fabiano se reencontró con el gol este domingo al marcar un doblete ante Costa de Marfil, que ayudó a depositar a Brasil a la segunda ronda de la Copa Mundial.

Con un metrallazo a los 25 minutos y otro tanto a los 50 para la polémica, el ariete brasileño terminó con una mala racha de seis partidos sin remecer la red y contribuyó a la victoria por 3-1 sobre los marfileños. El otro tanto fue de Elano a pase de Kaká, a los 62.

"Llegó el gol, sudando, trabajando. No quería venir", comentó Luis Fabiano. "Ahora sale uno y salen varios".

Fueron los dos primeros tantos del delantero del Sevilla en la Copa del Mundo, y le dio la razón a su técnico Dunga que un día antes le había brindado toda la confianza a su cañonero y pronosticó que la pólvora del "9" iba a encenderse pronto.

"Dunga siempre conversa conmigo, me deja tranquilo. Sabía que venía entrenando bien, batallando, después de un período sin jugar (por lesiones)", comentó el goleador del Sevilla. "Es importantísima la confianza del entrenador".

Con su segunda victoria, Brasil aseguró su boleto a los octavos de final por el Grupo G, que completan Corea del Norte y Portugal, que se medían entre si el lunes.

Luis Fabiano se había ido en blanco en la victoria de Brasil sobre Norcorea 2-1 en la primera jornada del llamado Grupo de la Muerte.

Ello generó preocupación en Brasil y la interrogante de si el ariete aún no estaba a plenitud tras un periodo de recuperación por una lesión muscular.

El primer tanto brasileño se generó en una bonita jugada de pared entre Kaká y Luis Fabiano tras un pase de Robinho. Luis Fabiano se la puso de taco a Kaká y el volante del Real Madrid se la adelantó en corto para el ingreso del delantero que definió con un violento derechazo que dejó pasmado al portero Boubacar Barry.

El segundo fue una conquista personal de Luis Fabiano, en una jugada en que hizo un par de sombreros a defensores marfileños y la anidó con un remate de zurda. Pero en esa jugada dio la impresión que el atacante brasileño llegó a dominar el balón con la mano de cara al gol.

Pero ese gol arrancó los aplausos y desde un sector de la gradería del Soccer City la afición brasileña comenzó a corear "Fabuloso, Fabuloso".

"Hubo una mano involuntaria, mano santa, mano de Dios", reconoció Luis Fabiano. Señaló que es el gol más bonito de su carrera.

jueves, 17 de junio de 2010

Uruguay gana un partido mundialista 20 años después; 3-O contra Sudáfrica


Uruguay cerró un periodo de veinte largos años sin ganar un partido mundialista al imponerse a Sudáfrica (0-3) con dos tantos de Diego Forlán y otro postrero de Álvaro Pereira, una victoria que deja a los charrúas a un paso de obtener el visado para los octavos de final.

Recibió la pelota Forlán en tierra de nadie, caracoleó con ella pegada a la bota derecha y vio un hueco donde nadie veía nada para inventarse un disparo desde fuera del área que se coló tan ajustado en la meta sudafricana que de volar un centímetro más arriba hubiese sido escupido por el larguero.

Era el minuto 24 y Uruguay venía de intentarlo por medio de Suárez, después de que sobre el tapete del Loftus Versfeld hubiesen desplegado boca arriba sus cartas ambos entrenadores, sin sorpresas, con los onces anunciados, pero que no devinieron en el juego que hubiera sido predecible.

Salieron ambas escuadras dispuestas a hacerse con la pelota, a dominar la zona ancha y a negarle a los mejores jugadores esos destellos de genialidad que los distinguen del resto.

Forlán jugaba muy encimado, sin espacios para girarse y encarar, mientras que Tabárez envió a sus tres delanteros, Forlán, Suárez y Cavani, a presionar la salida de la pelota de los sudafricanos, que optaban por rifarla en desplazamientos largos y al bulto.

Suiza vence a España 1-0, incapaz de derribar muro suizo

Cuando nadie lo esperaba, cuando todo el mundo se deshacía en elogios con "La Roja" y la catalogaba de favorita al título, Suiza, un equipo de menor calado y con una disposición absolutamente defensiva, atragantó (0-1) el debut de España en el Mundial de Sudáfrica y la obliga a no fallar ante Honduras y Chile.

Grecia ya ganó la Eurocopa de Portugal'04 de esta manera, con la defensa por bandera y aprovechando sus ocasiones. Los suizos hicieron lo mismo con el equipo de Vicente del Bosque y supieron arruinar el estreno y el principio del sueño.

Fue un partido calcado al de la derrota en la semifinal de la Copa de las Confederaciones contra Estados Unidos, hasta este momento el único partido que había perdido España en más de tres años. Dominio infructuoso, navegar y navegar para no llegar a la orilla y sucumbir.

Vicente del Bosque se decantó por otorgar la titularidad a Andrés Iniesta, recuperado del problema muscular que sufrió en el último amistoso en Murcia contra Polonia. El centrocampista del Barcelona fue de lo mejor una vez más, pero en el segundo periodo volvió a romperse.

Los Lakers y Celtics saldrán esta noche a “matar o morir”

La Final de la NBA alcanza su clímax hoy jueves, con un séptimo y definitivo duelo entre Los Angeles Lakers y Boston Celtics, las mayores dinastías del baloncesto estadounidense, en busca de un nuevo anillo de campeón.

“Esto es lo que la NBA quiere. Lo que los aficionados quieren. Lo que el mundo quiere. Yo lo que quiero es estar en el parque quitándome la camiseta, gritando y celebrando el campeonato”, dijo ayer el centro Glen Davis, que podría ser titular debido a la lesión en los ligamentos de su compañero Kendrick Perkins.

Pau Gasol, por su parte, explicó que la baja de Perkins es importante, aunque sabe que los Celtics “van a ir a tope juegue quien juegue”. El español podría sumar su segundo campeonato de la NBA.

“Vivo el presente y eso para mí es lo fundamental”, comentó el ala-pívot. “He jugado ya otras finales, pero para mí este partido es ahora mismo el más importante de mi carrera. Lo asumo con todas las fuerzas y ganas posibles”, agregó.

Phil Jackson, técnico de los angelinos, se refirió a la posible motivación extra de Kobe Bryant por alcanzar a Magic Johnson en número de títulos conseguidos. “No es lo primero en su mente”, apuntó. “Se trata de su personalidad. Se trata de ganar y él quiere ganar”, añadió.